La subvocalización
Pronunciar mentalmente cada palabra limita tu velocidad a la del habla. Reducirla (aunque no eliminarla del todo) acelera la lectura.
Lectura activa
Saber qué buscas antes de leer te permite saltar lo irrelevante y retener lo importante. La velocidad sigue a la intención.
Técnicas para leer más rápido
1. Usa una guía visual
Sigue con el dedo o un lápiz para fijar el ritmo y evitar retrocesos.
2. Lee en bloques
Abarca varias palabras por fijación en lugar de una a una.
3. Define tu objetivo
Pregúntate qué necesitas extraer antes de empezar.
4. Practica a diario
10 minutos de lectura cronometrada mejoran la velocidad progresivamente.